jueves, 21 de mayo de 2009

Para ti

Ayer estaba lloviendo. Nada fuera de lo común en una ciudad al sur del país. El día era especial y se sentía en el aire. Desperté con nervios y antes de la hora indicada. Salí de mi casa más temprano que lo acostumbrado. Es que hoy asistiría a un nacimiento, de ahí mi desperar espectante.
La lluvia no fue impedimento para llegar temprano a la Universidad, como todos los días, cuando faltan 20 minutos para las ocho de la mañana aquel bus amarillo me recogió. Llegué a destino.
Quería que aparecieras para poder hablar contigo y mostrarte lo contento y nervioso que estaba a la vez. No estabas en la red. Sé que estabas en tu casa, pero no quise molestar, sabía que la hora tope era las once de la mañana.
Dejé correr el tiempo. Alcanzó para muchas cosas, entrega de evaluaciones, revisión diaria de la prensa, charlar con algunos amigos y amigas, tomar un café conversado con una buena persona, conversar con viejísimos amigos, acordar un contrato de fútbol, comprar un par de chocolates y esperarte.
Eran 10 para las once de la mañana y sabía que ya venías. En la radio decían que en el Banco Estado del centro habían anunciado una bomba y la clase de diseño seguía como si nada pasara. Encuentros y reuniones de pasillo fueron lo siguiente.
A las once justa, tomé mis cosas y salí en tu búsqueda. Ahí venías con tu cara llena de risa, con los nervios ocultos bajo tu ropa lila y esa seguridad que te hace destacar. Apareciste de la nada y llegaste a buscarlo todo.
Con ternura tomaste mi mano y me besaste en los labios. Corría un fuerte viento, pero no arruinó el momento de la bienvenida. A lo lejos y a través de los filtros transparentes de aquellas viejas puertas de fierro miraban espectantes figuras humanas que eran testigos silenciosos de aquel momento.
De pronto, el primer llamado. Sin mirar te fuiste a una reunión flash, te agregaron datos que no habías considerado, pero lo manejaste con relativa calma.
Ya casi llegaba la hora. Me pediste que te acompañara al lugar del nacimiento, ahí fuimos. Y una a una fueron entrando las gladiadoras letradas a aquella sala reuniones que fue mudo testigo del destino ya fijado para ti. Por esas casualidades de la vida recordé que en esa misma sala había vivido dos momentos, uno bueno y uno malo.
Entraste y me dejaste tus nervios encargados para cuando te volviera a ver. Los guardé como un tesoro, pero muy dentro de mi sabía que todo saldría bien y que el nacimiento sería exitoso.
Me pasié por muchos lugares, pensé en todo lo que me cuentas, en todo lo que he compartido contigo y en todo lo que te mereces lo que estás viviendo.
Me acordé de la comida que tuvimos el domingo, donde te dije que todo iría bien y te recordé que eres buena en lo que haces. Te recordé que eres exitosa y te aseguré que después del nacimiento todo iría bien. Te di mi apoyo, te regalé mi confianza y me desprendí de mi osadía para regalártela a ti.
Poco a poco corría el tiempo y ya estaba seguro que el destino estaba escrito. Caminé al lugar señalado para el nacimiento. No era el único que esperaba con nervios, había otros que también esperaban, pero ninguno esperaba como yo.
De pronto, volviste a aparecer por un lapso fugaz. Ya la suerte estaba echada y sólo había que esperar. Volvieron a entrar a la sala de la gran mesa y ya todo se dio en forma natural. Naciste.
Fui testigo de tu nacimiento, fui testigo de como nacieron nuevas profesionales y ahí estabas, con esa sonrisa característica y mirándome como nunca lo habías hecho. Te acercaste me besaste me dijiste tu nota y yo sólo respondí "bien, bien", como queriendo guardar la emoción que asomaba por mi ojo izquierdo.
Las fotos eran un detalle, no se me olvida la postal maravillosa de esperarte en cuclillas y ver tu salida mientras me ponía de pie al lado de esa puerta de madera barnizada que daba algo de calor al frío día. Naciste... y yo estuve ahí.
Pasé toda la tarde contigo, compartimos como pocas veces lo podemos hacer. Nos reímos, jugamos y acariciamos. Te veías tan contenta. Tomamos champaña y brindamos por el nacimiento. Comimos torta y gozamos de la dulzura del triunfo que nos regalaste.
Con la llegada de la noche seguimos conversando como siempre lo hacemos cuando el sol ya no está. Seguí contemplando tu mirada y cada uno de tus gestos, todo es perfecto.
Y aquí estoy, a los pies de tu cama . Te veo dormir bajo un cobertor que cobija tus sueños y que te da el calor que a veces no te puedo dar. El brazo izquierdo se te cae de la cama y la televisón encendida, como monótona compañía, ilumina tu rostro de perversa tranquilidad.

Afuera llueve y en mi ojos también...
Fuiste la mejor noticia.

domingo, 10 de mayo de 2009

Mamita

Hoy es Domingo 10 de mayo y ha sido un día muy largo. Ha llovido todo el día. y me he mojado varias veces, por distintos motivos. Es el día de la mamá y he visto a mi madre sólo un poco.
Yo sé mamá que todos los días te sacas la cresta por mis hermanos y yo y que a veces no lo agradecemos. De verdad quiero darte las gracias por todo lo que haz hecho por mi en mi vida.
A veces pasan días y no te veo. Cuando llegas yo ya duermo o a veces no estoy. Me comprendes en ese sentido. cuando duermo sabes que estoy cansado y cuando no llego sabes que es por otra mujer... no te he engañado madre, sólo he descubierto que el amor es incondicional y que... bueno... hemos hablado en las madrugadas cuando tenemos tiempo sobre todo lo que siento por esa mujer con la que "te engaño".
Yo sé que te gustaría que estuviera más en casa y que hiciera mi cama todos los días y que mantuviera mi pieza en orden. Sé que te encantaría que lavara la loza cada vez que saco una taza y que todas las mañanas saque al gato a hacer "sus cosas" a la calle. Sé que te gustaría que fuera cada día mejor y que supere las pruebas de la vida que no pudiste superar.
Mamá he sido testigo de todo lo que haz sufrido, y es más, yo también he sufrido contigo. Estuve ahí sin que lo supieras cuando tocaste fondo y yo sé que también estuviste ahí cuando fui yo el que llegó al fondo.
Perdóname si no he sido un buen hijo, pero estoy seguro que algún día lo seré.
Sé que a veces regañas por cualquier cosa y sé que a veces no tienes los mejores días.
Pero aquí estoy... y aquí estás.
Lo bueno de esto es que siempre serás mi mamá, si peliamos, si nos enojamos, si reimoso si lloramos.
Me llevaste 9 meses en tu vientre, pero yo te llevo toda la vida en el corazón y estoy seguro que bien en el fondo de corazón mucha veces adormecido por la rudeza de la vida, tienes un pedacito que es para mi.

miércoles, 29 de abril de 2009

Hijos prestados... cuando la amistad es un gesto desinteresado de amor

Un consejo bien pedido. Esa es la frase que resume lo que me pasó hoy muy temprano a eso de las 8:10 de la mañana.
Una querida amiga está acomplejada por algo que sin duda no es fácil de llevar, pero que tampoco es tan complejo. Su pololo tiene un hijo.
Por lo general las cosas más simples de la vida son también las más difíciles. Por eso es tan complicado decirle a la mamá , hermanos o hijos que uno los ama. Cuando lo haces se te llenan los ojos de lágrimas y se te anuda la garganta.
Que tu pareja tenga un hijo de una relación pasada, es algo complicado, pero todo en su justa medida. Cada cosa en su lugar y la mente abierta y llena de amor es la clave.
La idea no es invadir un espacio previamente establecido, sino que de a poco ganarse un pedacito de corazón de ese pequeño ser que, después de todo, te ve como un ejemplo.
De ahí que uno tenga que hacer las cosas bien. Si bien no es tu hijo, la imagen que tu proyectas hacia él hace que te conviertas en un ente de extraña procedencia al que, después de todo, va queriendo de a poco y va imitando en todo orden de cosas.
Muchas veces los hijos prestados llegan de improviso para llenar el corazón de alegrías.
Los padres biológicos tienen mucho que ver. La relación que tengas con tu pareja debe ser honesta. Esa característica es fundamenal.
El resto "viene por añadidura". Sin ser padre o madre pasas de un momento a otro y aunque tu pareja no lo quiera así, a ser un papá o mamá postiza. Por razones obvias no se suplen las condiciones del padre o madre biológica, pero si se debe ser cuidadoso con los valores, esos que de a poco construyen a una personita en persona.
Lo importante es ser buen ejemplo frente a un hijo prestado.
Es importante la analogía de "hijo prestado", porque cuando te prestan algo lo sientes tuyo. Solo hay que recordar todas esas veces cuando te prestaron algo, lo ocupaste como tuyo y lo disfrutaste de la misma manera. La diferencia es que en este caso no es tuyo, pero de alguna forma lo disfrutas como si fuera tuyo, y más encima, te roban "algo" que lo hacen de ellos, lo que al final se hace muy grato. Un sentimiento indescriptible.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008 ---> 2009... vamos que se puede


Este año costó, pero salió.
Es el mejor resumen ue se puede hacer cuando tuviste que risistir los vientos y tormentas de la vida.
No fue uno de mis mejores años, digamos que fue un año Hardcore, característico de una ciudad dura como es conce.
El primer semestre fue algo movido, pero al final trajo buenos frutos. Soy feliz.
El segundo semestre fue más movido y casi termino acompañado por la amargura del fracaso.
Es muy difícil tener que afrontar los proyectos con una depresión profunda que te tiene en lo más profundo de ese hueco negro. Mis notas bajaron y casi me echo un cuarteto de ramos, pero al final los pasé, a penas, pero los pasé y eso es lo que vale.
No es fácil tener que medicarte para estar estable, pero debo agradecer el apoyo constante de quienes han estado conmigo en los momentos más complejos.
Ojalá el 2009 sea mejor, uno siempre quiere que las cosas mejoren.
Profesionalmente di uno de mis saltos más grandes. Escribir en el San Jueves es grande... a pesar que podría ser mucho mejor, pero tenemos que arreglarnos con los recursos que tenemos, pero igual, gran labor.
Las elecciones municipales, genial trabajar de esa forma con un equipo genial.
La U, algunas cosas malas que se relacionan con los altos puestos que a veces decepcionan. en realidad a quien le importa, al menos aprendí que uno está más solo de lo que cree, sólo te acompañan los que más te quieren.
Y eso en realidad.
Mañana primero de enero tengo que ir a trabajar a als 12 del día... genial...
No quiero escribir más.
Abrazos para todos.

martes, 28 de octubre de 2008

Triste

Muerto es el adjetivo que uso para hoy

dime.. ¿¿puedes tu hacer que exista luz??

viernes, 10 de octubre de 2008

Volar


Desperté otra vez,con su mirada
y el despertador...
suena como un loop, que me atraviesa
de otra dimensión...
y al fin,
el tiempo todo sanará,
vuelve a volar.

Ahí va
a gran velocidad
comienza a brillar aquí
lo que está gris, no es para mi

Debo conectar 3 mil freecuencias, no sin libertad
si quieres volar, por la autopista
deja el peso atrás...
y al fin,
el tiempo todo saanará,
vuelve a volar.

Ahí va
a gran velocidad
comienza a brillar aquí
lo que está gris, no es para mi.

Al fin,
se desapareció,
aquella oscuridad que en mi quiso morir,
no es para mi.